Toxoplasmosis. Toxoplasma gondii

¿QUÉ ES LA TOXOPLASMOSIS?

La toxoplasmosis es una enfermedad causada por un parásito del grupo de los protozoos llamado toxoplasma gondii
Es una infección bastante habitual estimándose una media del 30%, al menos, de la población mundial humana se encuentra infectada de forma crónica.

Algunos datos que pueden ser de interés en la distribución de la toxoplasmosis

En los humanos la toxoplasmosis puede ser asintomática (no da síntomas) en las fases agudas, pero en ocasiones, pueden aparecer síntomas similares a los de la gripe con fiebre ligera, inflamación de los ganglios linfáticos de forma leve, dolores musculares, cansancio...

Solo en personas que se encuentran inmunosuprimidas por enfermedades como el SIDA o por tratamientos como, por ejemplo, contra el lupus, artritis reumatoide, medicación para trasplantes etc. pueden dar lugar a encefalitis de muy alta gravedad.

La toxoplasmosis ocular también es una enfermedad importante que puede producir uveítis en los ojos. Lo veremos más detenidamente.

En el embarazo puede afectar gravemente la enfermedad al feto, ya que el toxoplasma gondii puede pasar la barrera de defensa que supone la placenta. Esto lo explicaremos más detenidamente es su capítulo específico.

¿CÓMO SE TRANSMITE LA TOXOPLASMOSIS?

La reproducción sexual del toxoplasma gondii se realiza solo en el intestino de los felinos, y dentro de ellos, fundamentalmente para los humanos, los gatos, por lo que queda claro la necesidad de estos felinos para que se pueda cerrar el ciclo de reproducción del toxoplasma gondii.

Para que un gato sea portador del toxoplasma, tendría que infectarse comiendo un ratón, un pájaro u otro animal salvaje, o bien carne cruda que estuviese contaminada previamente y que haya padecido toxoplasmosis con lo que presenta quistes del toxoplasma que se activan al ingerirse.

Al comer el gato este otro animal o carne contaminada ingiere los quistes, pero en el caso de los felinos, lo quistes a nivel del intestino se reproducen y producen mayor cantidad de toxoplasmas que son liberados por las heces.

El gato libera en las heces los ooquistes que tienen la característica de ser muy resistentes al medio ambiente y son los que infectan a otros animales.

Es evidente que gatos que viven en el interior de casas y comen comidas de la propia casa, muchas veces incluso cocinada, tienen menos probabilidades de contraer la toxoplasmosis.

Si el gato se contagiara, solo liberaría el parásito a través de sus excrementos una sola vez en la vida y durante unas pocas semanas.

Las heces con toxoplasma en el suelo pueden contaminar a las plantas, tanto las que comen los animales como las vacas, ovejas…así como las verduras que comemos los humanos y no se ha tomado la precaución de lavarlas adecuadamente.

Cuando el sistema inmunitario (normal no inmunodeprimido) va venciendo a la enfermedad, ésta se refugia en quistes en el tejido muscular y a veces en el cerebral en forma de quistes (donde el parásito pasa a la forma de bradizoito) o en formas de pseudoquistes (en la forma de taquizoito).

Por todo ello la contaminación a humanos puede proceder de:

Transfusiones de sangre o trasplante de órganos sólidos
Manejo de los excrementos de gato
Ingerir tierra contaminada (más comúnmente en niños)
Comer verduras no lavadas correctamente
Comer carne cruda o mal cocida (de cordero, cerdo o vacuno)

SINTOMAS DE LA TOXOPLASMOSIS

La toxoplasmosis da pocos síntomas en las personas que tienen un sistema inmune normal.

Lo más habitual es que pase desapercibida como un catarro o ligero cuadro gripal

Los síntomas más habituales pueden ser:

Fiebre ligera o febrícula
Dolor de garganta
Dolor de cabeza
Dolores musculares
Inflamación ligera de los ganglios linfáticos

TRATAMIENTO DE LA TOXOPLASMOSIS

Como el cuadro clínico que se presenta con la toxoplasmosis es leve y similar a cuadros catarrales, la mayoría no precisan de un tratamiento específico para la enfermedad ya que el propio sistema inmune aísla al parásito.

En algunos casos que pueden presenta más gravedad el tratamiento suele ser, según casos:

PIRIMETAMINA

Es un medicamento que se utiliza para el paludismo o malaria y que presenta efectos secundarios que hay que vigilar.

Los efectos adversos que se pueden presentar dependen según algunos estudios, del tipo de enfermedad que haya provocado el toxoplasma
Así en la toxoplasmosis ocular y la encefálica, los efectos adversos más frecuentes fueron dermatológicos, y en la toxoplasmosis congénita, los efectos adversos más frecuentes se asociaron con la supresión de la médula ósea.

El síndrome de Steven-Johnson fue poco frecuente y se notificó en solo tres pacientes (0,1%).

Los efectos adversos hematológicos suelen ocurrir en todos los casos por lo que indica la importancia del seguimiento de controles de sangre (hematológicos)

SULFADIAZINA

También se usan asociaciones de Sulfadiazina con Pirimetamina

PREVENCIÓN DE LA TOXOPLASMOSIS

La prevención de la toxoplasmosis es tan simple como evitar las causas que la producen, dentro de lo posible.

Usar guantes y tapadera para manejar los areneros de los gatos domésticos
Uso de guantes para el manejo de los jardines y huertas
Lavado adecuado de las frutas y verduras a ingerir crudas fundamentalmente.
No comer carnes semicrudas o embutidos
En las mujeres gestantes, además de las medidas anteriores controles de IgG de toxoplasmosis entre la semana 0 y 14 de la gestación.

TOXOPLAMOSIS OCULAR

La toxoplasmosis ocular es una enfermedad producida por el parásito Toxoplasma gondii, y constituye la causa más frecuente de uveítis posterior.

La uveítis consiste en una inflamación de la capa media del ojo que es muy importante en el aporte sanguíneo a la retina.

La uveítis puede ser anterior o posterior

La forma más común de uveítis anterior que consiste, fundamentalmente, en una inflamación del iris (zona coloreada que rodea la pupila)

La uveítis posterior afecta a la capa media de la parte posterior del ojo que es muy importante para el riego sanguíneo de la retina. Como afecta principalmente a la coroides se denomina coroiditis y si afecta a la retina, retinocoroiditis.

La mayoría de los casos de toxoplasmosis ocular se producen entre los 15 y los 45 años

No hay diferencia en la afectación entre diferentes razas

La principal complicación de la toxoplasmosis ocular es la pérdida de la visión central por afectación de la mácula, lamentablemente frecuente debido a la "predilección" del parásito por esta zona de la retina.

También pueden aparecer cataratas, opacidades en el vítreo y desprendimiento de la retina.

TOXOPLASMOSIS Y EMBARAZO, ENFERMEDAD CONGÉNITA

La toxoplasmosis en embarazadas rara vez da síntomas, cuando la persona afectada es inmuncompetente, es decir, no tiene deficiencia de la inmunidad ya sea como consecuencia de una enfermedad o de un tratamiento, como hemos comentado con anterioridad.

Pero puede provocar síntomas tales como: linfadenopatía (inflamación de gánglios), fiebre, mialgia (dolores musculares) y malestar general, entre otros síntomas.

El problema principal durante el embarazo es, lógicamente, la transmisión vertical (de madre a feto) de la infección que puede producirse cuando la gestante cursa la primoinfección durante el embarazo o en un tiempo previo y cercano a ésta.

En el caso de las embarazadas el toxoplasma puede pasar de la sangre de la madre, a través de la placenta, al feto y provocar graves trastornos.
El riesgo de la transmisión aumenta más a medida que el embarazo está más avanzado y el de los problemas que genera de igual manera.

Así podemos prever lo siguiente:

Primer trimestre del embarazo

Cuando se adquiere la enfermedad en el primer trimestre del embarazo la muerte fetal intrauterina es lo más frecuente y por lo tanto aborto.

Segundo trimestre del embarazo

El bebé es probable que nazca con malformaciones.

Tercer trimestre del embarazo.

Deja secuelas con afecciones graves del sistema nervioso central, entre los que se encuentran la hidrocefalia, malformación de los ventrículos cerebrales, hay peligro de que el tejido necrosado obstruya el acueducto de Silvio, calcificaciones cerebrales, aspecto de niño prematuro, hepatoesplenomegalia, ictericia, neumonitis, miocarditis.

Estudio y prevención en las gestantes

Con el fin de prevenir las infecciones en las embarazadas se realizan test de sangre donde se determina si la embaraza ya tiene IgG (anticuerpos de larga evolución) para la toxoplasmosis o si son negativas a toxoplasmosis, es decir, no presenta anticuerpos para la toxoplasmosis.

Este test de anticuerpos es conveniente realizarla entre la 0 y la 14 semana de gestación.

En el caso de la embarazada con anticuerpos negativos para la toxoplasmosis se recomienda NO consumir carnes, crudas o poco hechas, el parásito muere a partir de lo 70 grados de cocción, también muere el parásito en las carnes congeladas cuando llegan a más de 40º bajo cero lo que difícilmente se alcanza en congeladores caseros.

Evitar también los embutidos y procurar el lavado cuidadoso de los vegetales y frutas si se van a consumir crudos.

Cuando se detecta, según los algoritmos de seguimiento de anticuerpos durante el embarazo, una infección positiva de toxoplasmosis en la embarazada, se recomiendan controles ecográficos todos los meses y puede que, en algún caso, la realización de la prueba de PCR del líquido amniótico, aunque esto puede conllevar su riesgo y solo debe de utilizarse en los casos que el beneficio/riesgo lo justifique.

Independientemente de los cuidados y vigilancia médica del recién nacido, al año del mismo se le debe de realizar un control de IgG para toxoplasmosis, si es negativo, no se ha producido la toxoplasmosis congénita y si la IgG es positiva en el bebé y la madre debemos de hablar de toxoplasmosis congénita.