LACTANCIA MATERNA

La mejor alimentación que podemos ofrecer a un hijo es la lactancia natural, que constituirá su único alimento hasta los seis meses de edad.

A partir de esa edad se complemetará con fruta, cereales…

Le ofrecerá el pecho cada vez que lo pida, a demanda, sin imponer horarios y durante el tiempo que precise.

Al principio necesitará mamar con mucha frecuencia e incluso por la noche: al ser pequeño se cansa pronto y no es capaz de tomar mucho volumen, con lo cual volverá a pedir al poco tiempo 

Es conveniente que finalice totalmente el primer pecho antes de pasar al otro: de esta forma conseguimos estimular adecuadamente la subida de leche para la próxima toma y además, el niño quedará más saciado, pues la leche del final es la que más calorías aporta.

Siempre comenzará a mamar por el pecho que en la toma anterior se dio en segundo lugar. Así estaremos vaciando alternativamente ambos pechos.

No es preciso despertarlo por la noche si está dormido

No es conveniente suplementar la lactancia materna con otras leches, infusiones, bebidas etc.

La madre debe de hacer una dieta variada, sin régimen ni restricciones. No es cierto que haya que tomar más leche para producir leche.

No es cierto que haya madres con leche de mala calidad: la leche materna es el alimeto ideal para cada niño. Tampoco es cierto que se deteriora a partir de una determinada edad.

Es importante que adquiera una postura cómoda mientras le da el pecho: espalda y brazos apoyados, sin hacer esfuerzos para sostener al niño. Su boca debe de coger la areola mamaria casi en su totalidad, sin retorcer el pezón

Mamar no sólo es alimentar, también les reconforta si tienen temor, les calma si sienten molestias y les transmite seguridad.

Dar el pecho tiene innumerables ventajas para el niño. Algunas de las más importantes son estas:

Disminuye la incidencia de muerte subita del lactante

Favorece el mejor desarrollo del niño: socio-emocional, psicomotor…

Previene la desnutrición y otras enfermedades

Disminuye la incidencia de caries y la necesidad de ortodoncia

Disminuye la posibilidad de cólicos del lactante y favorece el desarrollo del aparato digestivo.

Reduce el riesgo de diarrea.

Disminuye el riesgo de muchas enfermedades: otitis, cáncer, obesidad, diabetes, alergias, dermatitis del pañal.

La lactancia materna aumenta las defensas del niño

Disminuye la necesidad de consultas médicas, de análisis complementarios y de hospitalizaciones

Tiene la composición, la temperatura y el volumen que el niño necesita en cada momento

Es higiénica y estéril

La lactancia maternatambién favorece a la madre:

Favorece la relación afectiva profunda madre-hijo

Reduce el sangrado postparto y la depresión postparto

Disminuye la incidencia de cáncer (mama y ovario) y de osteoporosis

Favorece la pérdida de peso ganado en el embarazo, pues la producción de leche consume calorías.

Facilita la alimentación en todas las situaciones ( visitas, viajes…)

Ahorra tiempo y dinero.

No requiere envase ni necesita combustible para prepararla, así no contamina el medio ambiente: no genera desperdicios.

Ante cualquier duda consulte con su Pediatra , Médico de Familia o Enfermero y no siga consejo de personas no expertas.

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