El colesterol bueno y colesterol malo son formas de llamar a dos fracciones de colesterol que sumados forman el colesterol total y que es un tipo de grasa que está presente fundamentalmente en los alimentos compuestos por grasas animales, de entre ellos, destacar las carnes, los huevos, marisco y productos lácteos.

El colesterol bueno y el colesterol malo se forman al unirse las lipoproteínas  HDL con el colesterol (colesterol bueno) y las lipoproteinas LDL con el colesterol ( colesterol malo)

También el organismo lo produce, de forma principal en el hígado, ya que es una grasa muy importante para el adecuado funcionamiento del cuerpo y relacionado con la formación de vitamina D y algunas hormonas, entre otros. Lo que ocurre, como en casi todas las cosas, que el exceso del mismo es perjudicial.

Es conocido que cuando hablamos de colesterol, habitualmente, nos referimos al colesterol total, pero también, es habitual, que hablando coloquialmente distingamos dos tipos principales: el llamado colesterol bueno y el colesterol malo, que es de los que vamos a hablar aquí.

Como norma general se recomienda que el colesterol total no suba de 200 mg/dl, siendo el límite estandarizado de la normalidad, por encima del cual se entiende que el colesterol es excesivo y por lo tanto perjudicial para la salud, sin embargo, hay veces en que no se trata el colesterol hasta niveles superiores a los 240 mg/dl y ello es debido a otra serie de factores que pueden variar el nivel de peligrosidad del colesterol como es la proporción que se tenga dentro del colesterol total de colesterol-HDL y de colesterol-LDL.

El colesterol-HDL y colesterol-LDL ( colesterol bueno y colesterol malo) provienen del hecho de que para su transporte por el torrente circulatorio, el colesterol necesita combinarse con lipoproteínas que son fundamentalmente las HDL y LDL.

Al unirse las lipoproteínas con el colesterol forman el colesterol-HDL (c-HDL), conocido como colesterol “bueno” y el colesterol-LDL (c-LDL) conocido como colesterol “malo”.

HDL proviene del inglés «High Density Lipoprotein» o «lipoproteinas de alta densidad» encargadas de transportar el colesterol hasta el hígado de vuelta o “transporte inverso”.

LDL proviene del inglés “Low Density Lipoprotein” o “lipoproteínas de baja densidad” encargadas de transportar el colesterol desde el hígado al resto del organismo.

Dentro de los llamados factores de riesgo cardiovascular como la edad, sexo (diferente riesgo cardiocardiovascular para hombres y mujeres), tabaco, diabetes, hipertensión, obesidad, sedentarismo y colesterol total alto, se incluyen también como factores de riesgo los altos niveles del c-LDL (colesterol malo) y los bajos niveles del c-HDL (colesterol bueno).

Colesterol bueno y colesterol malo. Valores normales 

Colesterol total
• Normal: 200 mg/dl
• Normal-alto: entre 200 y 240 mg/dl. Se considera hipercolesterolemia a los niveles de colesterol total superiores a 200 mg/dl.
• Alto: por encima de 240 mg/dl

c-LDL
• Normal: menos de 100 mg/dl ( si enfermedad cardiovascular por debajo de 70 mg/ml)
• Normal-alto: de 100 a 160 mg/dl
• Alto: por encima de 160 mg/dl

c-HDL
• Normal: superior a 35 mg/dl en el hombre y 40 mg/dl en la mujer
• Valores deseables de c-HDL por encima de 60 mg/ml

Colesterol bueno y colesterol malo. Índice de aterogenicidad

En algunos análisis de sangre se puede ver sobre el colesterol otro concepto como el de “Índice de aterogenicidad” que es el valor obtenido de dividir la cantidad de c-LDL por el valor del c-HDL, ese valor se considera normal cuando es inferior a tres y cuando es superior a tres se considera perjudicial digamos que con valores superior a tres el colesterol se pega a la cara interna de los vasos sanguíneos formando placas de ateromas que pueden obstruir la circulación sanguínea.

Colesterol bueno y colesterol malo. Valores de colesterol en otras situaciones

1.- En la diabetes no solo se debe de tener controlado el colesterol en 200 mg/ml sino que se debe de procurar mantener los valores de c-LDL por debajo de 100 mg/ml . 

2.- En prevención secundaria. Nos referimos a esta situación cuando el paciente tiene ya una enfermedad cardiovascular (incluidos este caso los diabéticos con enfermedad cardiovascular) en ellos, el nivel de colesterol total debe de estar por debajo de 200 mg/ml y el c-LDL debe de estar a 70 mg/ml o por debajo de este límite.

Para mantener el colesterol en condiciones necesarias con una mayor cantidad de c-HDL y menor de c-LDL debe de tenerse en cuenta los factores que le favorecen como:
Peso adecuado, ejercicio físico como simplemente andar continuamente durante 45 minutos al día, dejar el tabaco y favorecer alimentos ricos en omega 3 como los pescados llamados azules y disminuir las carnes rojas, alcohol, mariscos, bollería industrial, patatas chics, quesos viejos, mantequilla, y chocolate entre otros.

Habrá situaciones, en las que el control no sea suficiente con estas medidas o que las situaciones sean más exigentes como en la diabetes y en la prevención secundaria que pueden precisar tratamiento médico para llegar a los límites deseados de colesterol total y c-LDL.

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