Oidos en los bebes


Los oidos en los bebes, a diferencia de la vista, ya funcionan incluso tres meses antes del nacimiento y son especialmente sensibles a las voces  de las madres.

Aunque los oidos en los bebes ya funcionan bien durante los tres meses anteriores al parto, pueden estar un poco alterados en su funcionamiento ya que al nacer existe una ligera inmadurez del sistema nervioso de la audición pero que se solventa solo en unos pocos días.

Según la mayoría de la experiencias realizadas ya en el recién nacido los oidos en los bebes se encuentra en condiciones de percibir los estímulos sonoros y reacciona efectivamente a ellos. Desde el punto de vista anatómico del odio se encuentra ya completamente formado a la hora del nacimiento.

Podemos encontrar  que el conducto auditivo externo ( desde la oreja hasta el tímpano) esté lleno de descamaciones y líquido amniótico que pueden dificultar un poco la audición. También  los oidos en los bebes pueden producir algo de cerumen (cera), una sustancia pegajosa de color amarillento que protege el oído. Nunca hemos de intentar sacar la cera del oído del bebé introduciendo ningún objeto, ni siquiera bastoncillos de algodón.

La capacidad de dirigir la cabeza hacia el punto de origen del sonido comienza entre las 7 u 8 semanas y se encuentra establecida hacia el cuarto mes de edad.

Los bebés prefieren el sonido de la voz humana a otros sonidos y reaccionan más a las voces agudas de mujer que a las profundas voces masculinas y por ello el recién nacido es ya capaz de distinguir la voz de la madre de otras voces, pero sobre los tres meses ya distingue perfectamente a ambos padres. Los investigadores creen que esto se debe en parte a la experiencia prenatal del bebé, durante la cual ha oído sobre todo la voz de su madre.

El umbral de audición de un recién nacido es unos 40 ó 50 decibelios mayor que el de un adulto, lo cual significa que los bebés no oyen los sonidos de baja intensidad que se producen a su alrededor. Pero sí oyen los sonidos altos y en respuesta a ellos pueden sobresaltarse, parpadear, llorar, contener la respiración o incluso dejar de comer por un momento.

El sonido de la música atrae a todos los bebés y les tranquiliza.  Hay pruebas que demuestran que las nanas que se cantan al bebé antes del parto (o a su hermanito o hermanita) le resultan familiares y le tranquilizan cuando las oye después.

Es muy importante en cuanto a los oidos en los bebes que estemos atentos a la disminución de la audición en ellos que se denomina  hipoacusia porque puede  constituir un importante problema de  importantes consecuencias para el desarrollo de una vida normal ya que el oído es imprescindible para desarrollar capacidades como el lenguaje y la comunicación.

Aquí referimos los hallazgos de lenguaje-audición que debemos esperar de los bebés y hasta 36 meses de edad.

HITOS ESPERADOS LENGUAJE-AUDICIÓN

Del nacimiento a los tres meses:

Se sobresalta ante ruidos fuertes
Se despierta ante sonidos
Reflejo de parpadeo o mayor apertura de los ojos ante los ruidos

– De 3 a 4 meses

Se tranquiliza con la voz de la madre
Deja de jugar, escucha los nuevos sonidos
Busca la fuente de sonidos nuevos que no están a la vista

-De 6 a 9 meses

Disfruta con los juguetes musicales
Arrulla y gorjea con inflexiones
Dice “mamá”

– De 12 a 15 meses

Responde a su nombre y al “no”
Cumple pedidos simples
Cuenta con un vocabulario expresivo de 3 a 5 palabras
Imita algunos sonidos

-De 18 a 24 meses

Conoce las partes del cuerpo
Cuenta con un vocabulario expresivo mínimo de 20 a 50 palabras (utiliza frases de dos palabras)
Un 50% del habla es inteligible para los extraños

-A los 36 meses
Cuenta con un vocabulario expresivo de 500 palabras ( utiliza oraciones de 4 a 5 palabras)
Un 80% del habla es inteligible para los extraños
Comprende algunos verbos