OBESIDAD INFANTIL: UN PROBLEMA CRECIENTE

La obesidad infantil es un problema creciente debido, en parte, a los grandes cambios en los estilos de vida, fundamentalmente en la alimentación, desde la segunda mitad del siglo XX .

Este desarrollo económico, científico y social de las naciones desarrolladas logró aumentar sustancialmente el acceso a los alimentos, cada vez más saludables y a formas de vida cada vez más confortables.

No obstante, se ha incrmentado la prevalencia de enfermedades crónicas, intimamanete relacionadas con los estilos de vida sedentarios y con factores nutricionales.

De entre ellas podemos destacar el sobrepeso y la obesidad, que a su vez se relacionan con la diabetes mellitus tipo 2, cuya eadad de aparición es cada vez más temprana.

Se sabe perfectamente que la obesidad de inicio en la edad infantil tiene tendencia a persistir a lo largo de los años, y por tanto, la obesidad adulta supone un importante reto para la salud pública, porque su abordaje y tratamiento consumen muchos recursos. Evitar la obesidad supone mucho más que algo simplemente estético.

Para hacernos una idea del problema de la obesidad infantil, decir que la cifra en España se ha triplicado en los últimos diez años, con valores del 4.9% durante el año 1984 para los niños y niñas de entre 6 y 12 años. Hoy en día, según los últimos estudios, aparece una población de entre 2 y 24 años con un 13.9% de obesidad y un  26.3% con sobrepeso.

Conscientes de la magnitud del problema, en la Comunidad Andaluza se puso en marcha en el año 2007 un plan de actuación denominado PIOBIN (Plan Integral de Obesidad Infantil), cuyo objetivo fundamental es el abordaje integral del problema, aportando soluciones que palien en gran medida las consecuencias de la obesidad infantil.

Se considera necesario que tanto padres como profesores, ante cualquier sospecha de sobrepeso u obesidad se pongan e contacto con el personal sanitario para su estudio.

Obesidad infantil Recomendaciones

Por último, destacar también la importancia que tienen las recomendaciones alimentarias pero sin olvidar jamás las recomendaciones de actividad física:

Dieta variada que incluya todos los grupos de alimentos

Asegurarse de que el niño tiene acceso a alimentos y bebidas nutritivas con alto contenido en fibra

No conviene restringir restingir los alimentos excesivamente

Evitar el uso de la comida o ciertos alimentos como recompensa

Cocinar preferentemente  con aceite de oliva evitando ante todo las grasa de tipo mantequilla, margarina, tocino, aceites de coco y palma, etc.

Evitar en la medida de lo posible los fritos, anteponiendo otros modos de cocinado: al vapor, hervido, asado, horno a la plancha, etc.

Evitar las vísceras (higaditos, corazones, riñones, sesos, etc)

Disminuir el consumo de bebidas azucaradas (incluidos zumos artificiales) y disminuir también el consumo de sal.

Evitar que el niño pase mucho tiempo sentado

Anteponer el uso de ls escaleras y evitar ascensores

Fomentar el juego al aire libre después del colegio

Programar actividades físicas una 3 o 4 veces por semana

Reforzar la actividad física con la implicación de la familia

Autor : Cristóbal Sánchez. Enfermero