LA PIEL ROSACEA

Para conocer un poco más sobre la piel rosácea debemos de hacernos algunas preguntas que nos ayudarán a saber algo más sobre este problema que afecta a muchas personas, principalmente a mujeres y que, aunque generalmente no es grave médicamente hablando, tiene una gran importancia desde el punto de vista estético.

¿Qué es la rosácea?

La rosácea es una enfermedad crónica, inflamatoria y que afecta principalmente a la piel del rostro, aunque no exclusivamente a esta. En algunas ocasiones actúa también en los ojos causando su enrojecimiento y problemas en la visión y también hay quién la tiene en el cuello o el torso.

La rosácea en la cara puede manifestarse de diferentes maneras y en diferentes grados de intensidad. Las personas que la padecen en sus versiones más suaves solo van a notar un leve enrojecimiento de las mejillas y, tal vez, un poco de picor. Pero es frecuente que, con el paso del tiempo, la rosácea vaya intensificándose y pueda aumentar la zona que se congestiona, así como la intensidad con la que se pone roja y las molestias que esto causa.

En los casos más graves aparece el conocido como acné rosácea. Además de las rojeces típicas, la persona nota como aparecen en su piel bultos y granos que se llenan de pus y que pueden llegar a tener un aspecto muy similar al acné adolescente más rebelde.

Una de las manifestaciones más llamativas de la rosácea cara, es la que afecta a la nariz. Es más frecuente en los hombres y llega a transformar su nariz por completo haciendo que aumente de tamaño, se vuelva bulbosa y se llene de chichones y de granos de pus y de grasa, lo que se conoce como rinofima. Esto puede ser muy negativo desde el punto de vista estético, sobre todo porque muchas personas asocian este tipo de nariz con la que se puede ver en quienes abusan del alcohol, creando un estigma injusto.

Rosácea: causas de su aparición

No se sabe qué causa la aparición de la rosácea. Se sabe que es más frecuente en personas con piel muy clara y que tienen tendencia a enrojecerse con facilidad y también que existen más posibilidades de padecerla si se cuenta con antecedentes familiares.

Pero aunque desconocemos la causa de la rosácea sí sabemos qué es lo que hace que pueda aparecer en quienes la padecen. En la rosácea alimentación y otros hábitos pueden influir en la aparición de los brotes. En general, todo aquello que puede causar rubor la activa: el alcohol, los picantes, las bebidas muy calientes y las especias fuertes. En una persona normal estas cosas pueden hacer que la sangre acuda a las mejillas durante unos minutos, pero en una persona con rosácea el problema será mucho mayor.

Por el mismo motivo también afecta a las personas con rosácea el ejercicio, las emociones fuertes o tomar el sol, debiendo de utilizar siempre un protector solar de 50 en verano y de no menos de 30 durante el resto del año.

El estrés, los nervios y las preocupaciones tienen una gran importancia en la rosácea y esto puede convertirse en la pescadilla que se muerde la cola para muchas personas con este problema, especialmente las mujeres. Los brotes de rosácea pueden afectarles en gran medida a nivel psicológico, ya que se trata de un problema muy visible y que afecta al aspecto del rostro. Solo hay que poner en cualquier buscador rosácea fotos para ver ejemplos de casos muy llamativos. El verse afectados, a su vez, influye en la enfermedad haciendo que se sufran nuevos brotes desencadenados por estas emociones y que estos brotes sean cada vez más fuertes.

¿Existen cremas para la rosácea?

A estas alturas ya tenemos claro que la rosácea es una enfermedad crónica, es decir, que no tiene cura. También sabemos que, aunque desconocemos la causa que le da origen sí sabemos qué tipo de cosas la pueden activar. Pero, ¿existe para la rosácea tratamiento?

Hemos dicho que no hay cura, pero esto no quiere decir que no haya maneras de mejorar el aspecto de la piel, calmar las rojeces y lograr un aspecto mucho más normal. Y en este terreno la dermatología estética tiene mucho que decir.

Para empezar, existen para la rosácea cremas efectivas que contribuyen a evitar que aparezcan nuevos brotes o que pueden calmar la piel cuando ya se ha producido uno. Pero siempre deben de utilizarse con control del dermatólogo. Usar una crema que no sea adecuada podría irritar todavía más una piel que ya es de por sí muy sensible, haciendo que el problema se agrave.

Las cremas ayudan a proteger la piel y a calmarla. También es posible utilizar maquillajes para disimular las rojeces. Pero hay que tener cuidado de que sean maquillajes de calidad que cuiden la piel. También hay que tener en cuenta que se debe de limpiar muy bien la piel cada noche para que no queden restos del producto.

Los maquillajes, a no ser que estén prohibidos por el dermatólogo, son grandes aliados para que la persona que padece de rosácea pueda tener un aspecto mucho más normal y sufra menos desde el punto de vista psicológico.

¿Y tratamientos más avanzados para la rosácea?

Pero además de las cremas, la dermatología estética ofrece otro tipo de tratamientos adecuados para disminuir las rojeces causadas por la rosácea. Uno de estos tratamientos es el láser para la rosáceaque se utiliza en caso de rosácea vascular.

La rosácea vascular afecta a los vasos sanguíneos, lo que marca la diferencia con el acné. Esto hace que no solo se vea la piel enrojecida, sino que los capilares aparezcan muy marcados. Es algo similar a las arañitas que muchas mujeres sufren en las piernas, pero esta vez en la piel de la cara, lo que hace que sean todavía menos estéticas. Gracias a los tratamientos con láser estos capilares pueden desaparecer o, al menos, resultar menos visibles pudiendo cubrirse fácilmente con maquillaje.

La dermatología estética ofrece muchas respuestas al tratamiento de la piel con rosácea para conseguir mejorar su aspecto y para lograr que los brotes se alejen más entre sí. La consulta con un buen dermatólogo es el primer paso para mejorar este problema y recuperar así la mejor imagen y, con ella, la autoestima perdida.