LA PENICILINA SE EMPLEA POR PRIMERA VEZ EN ESPAÑA EN 1944

LA PENICILINA POR PRIMERA VEZ EN ESPAÑA EN 1944

Las tropas norteamericanas que ocupaban un puerto en el norte de África enviaron 40.000 unidades de penicilina a través de Gibraltar rumbo a Galicia. El destino final era La Coruña y el receptor un ingeniero coruñés de unas minas de wolframio (material altamente estratégico para la industria pesada de guerra), que padecía, a consecuencia de una amigdalitis bacteriana, una endocarditis complicada con una lesión de la válvula mitral. El 10 de marzo, a las 12 de la mañana, casi a la misma hora en que llegaba a Madrid otra cantidad de antibiótico. El ingeniero coruñés fue el primero en recibir la primera dosis de penicilina en la Clínica de San Nicolás, se desconoce su identidad.

Padre y tía de Amparo Peinado

La niña Amparo Peinado recibió el antibiótico via Rio de Janeiro con un recorrido especialmente largo, el avión, hizo escalas en Natal y Bolama capital de la Guinea Portuguesa, luego a Casablanca y via aerea urgente a Lisboa donde el nuevo embajador de Brasil en España Mario Pimentel Brandao inició las gestiones diplomáticas custodiando la penicilina, que en aquel año costaba 15.000 dólares. La ampolla llegó a la estación de las Delicias en el Lusitania Espress. La niña recibió la primera dosis el 10 de marzo a las 14:30 horas.

 

Ninguno de ellos sobrevivió. La historia de la penicilina comenzaba en España sin la curación de los primeros casos graves sometidos a tratamiento. El primer éxito de resonancia de la penicilina fue la curación del doctor y profesor de Medicina Interna D. Carlos Jiménez Díaz, quien tras contraer una neumonía durante sus vacaciones en Santander en agosto de 1944 pudo salvar su vida gracias a los dos gramos de penicilina que consiguieron sus discípulos de estraperlo ( mercado negro).