CONSEJOS PARA LA ARTROSIS

CONSEJOS PARA LA ARTROSIS

 

¿QUÉ ES LA ARTROSIS?

La artrosis es una enfermedad de las articulaciones, crónica e irreversible, progresiva e incapacitante y que es provocada por múltiples causas.

La artrosis es una de las causas más importantes de discapacidad, sobre todo en los países más desarrollados.

Aunque en algunos casos se conoce la causa que la provoca, en la mayoría de los casos nunca se llega a saber.

 

CONSEJOS PARA LA ARTROSIS. ¿QUÉ ES LO QUE SIENTE UN PACIENTE CON ARTROSIS?

1.- El dolor, es el primer síntoma que aparece y suele aumentar con el movimiento.

Al comienzo, el dolor, puede aparecer y desaparecer, pero con el tiempo se va convirtiendo en continuo.

El dolor de la artrosis puede afectar a varias articulaciones, y por orden de mayor frecuencia a menor: las manos, el cuello, las rodillas, la zona lumbar, caderas, pies, tobillos…etc.

2.- Rigidez, que suele aparecer cuando se está un tiempo prolongado de reposo, como puede ser al levantarnos de una silla en la que hemos estado bastante tiempo o por las mañanas al levantarnos de la cama.

3.- Disminución de la movilidad, que se asocia a inestabilidad y a la limitación del movimiento.

4.- Chasquidos o crujidos de las articulaciones, fundamentalmente en rodillas en la marcha

5.- Tumefacción (inflamación) de alguna o algunas articulaciones

6.- Nódulos, que son como un bultito llamativo en las articulaciones de los dedos de las manos

CONSEJOS PARA LA ARTROSIS. ¿CÓMO LA DIAGNOSTICAMOS?

El diagnóstico se realiza mediante la historia clínica fundamentalmente, es decir, mediante los síntomas que cuenta el paciente más una exploración clínica detallada del mismo.

Esto quiere decir que las pruebas complementarias no son estrictamente necesarias para su diagnóstico, aunque a veces para su confirmación su médico puede solicitar algunas radiografías para confirmar el diagnóstico.

Las pruebas de laboratorio, es decir los análisis de sangre, no son útiles porque en la mayoría de los casos son normales, porque no hay valores específicos para la artrosis, sí sirven para descartar otros tipos de artritis, con algunos marcadores específicos.

 

CONSEJOS PARA LA ARTROSIS. ¿CÓMO LA TRATAMOS?

A pesar de que es una enfermedad crónica e irreversible, hay mejoría de los síntomas gracias a los cambios en el estilo de vida que realice la persona afectada.

Los objetivos del tratamiento son:

Manejar y aliviar el dolor mediante consejos sanitarios:

1.- Evitar el sobrepeso y favorecer la alimentación saludable basada en la dieta mediterránea, fundamentalmente.

2.- Mantener la actividad física, se recomiendan ejercicios suaves de forma reglada de 20 a 30 minutos por sesión, al menos tres días por semana.

La actividad puede ser: gimnasia de mantenimiento, yoga, Taichí, pilates, natación o acuagim, bicicleta, etc.

 

Tratamiento con fármacos SIEMPRE INDICADOS POR SU MÉDICO

1.-  Analgésicos. - El paracetamol es el medicamento de elección, no debemos de sobrepasar la dosis de 3 gramos diario de este medicamento (cálculo para persona de 72 kg de peso, unas 158 libras)

2.- Opiáceos.- como el tramadol, oxicodona, naloxona en caso de dolor intenso y ajustado a cada persona.

3.-  AINES. - Antinflamatorios no esteroideos (AINES) en este grupo de medicamentos se encuentran el Ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco.

Deben de usarse con precaución y siempre bajo prescripción y control médico por los efectos secundarios que tienen.

Hay evidencias científicas sobre el beneficio del uso de diclofenaco de forma local (cremas, spray), en la artrosis de rodilla.

4.- Otros fármacos: Glucocorticoides que aunque muy efectivos tienen el problema de provocar, entre otros efectos secundarios, osteoporosis si se usa por largos periodos;  acido hialurónico, glucosamina, condroitin sulfato. Ranelato de estroncio: reduce el dolor y frena la degradación de la enfermedad

 

Tratamiento quirúrgico

     Se pueden realizar diversas técnicas quirúrgicas como los lavados articulares, osteotomía correctoras y prótesis fundamentalmente de rodilla y de cadera y que se recomienda en casos graves y a partir de los 65 años, debido a la duración de las prótesis entre 15 y 20 años por lo que si se usa en fases tempranas de la enfermedad obliga a otro cambio de prótesis que complica el resultado de la intervención.