¿COMO SE DIAGNOSTICA EL ASMA?


El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías aéreas que en las personas que la padecen provoca episodios recurrentes de sibilancias (pitos), falta de aire al respirar, sensación de opresión de pecho y tos.

Una característica fundamental de esta enfermedad es que los síntomas pueden variar de forma considerable tanto por sí mismos como con tratamiento.

DIAGNÓSTICO DEL ASMA 

El diagnóstico del asma debe sospecharse en pacientes que en primer lugar presenten:

Los síntomas.-

Los síntomas aparecen porque en el asma se produce una disminución del calibre de los bronquios, y por lo tanto disminuye el flujo de aire a los alveolos pulmonares provocándose pitos y dificultad respiratoria.

Los sibilantes o “pitos” conocidos por este segundo nombre porque los familiares suelen identificar el sonido como tales ya que se oyen incluso a distancia, se producen fundamentalmente al echar el aire de los pulmones (espiración).

También se suele dar hiperproducción de moco en las vías respiratorias y aumento del número de respiraciones por minuto (taquipnea).

Otra característica del asmático es que los síntomas empeoran por las noches y al amanecer.

Los síntomas se suelen desencadenar por el ejercicio, el frío, alérgenos como el polen, humo del tabaco o infecciones respiratorias.

El diagnóstico del asma se basa en principio en los síntomas anteriormente descritos pero como ninguno de esos síntomas es específico del asma y hay otras enfermedades respiratorias que producen síntomas semejantes es necesario usar otras pruebas para confirmar el diagnóstico.

La espirometría

Es la prueba objetiva que debe de acompañar a los síntomas para confirmar el diagnóstico 
Es una prueba que tiene escasas contraindicaciones y son las siguientes:

1. Neumotorax
2. Enfermedades cardiovasculares que se encuentren inestables ( angina de pecho, imfarto de miocardio reciente, tromboembolismo pulmonar)
3. Sangrado pulmonar reciente
4. Desprendimiento de retina o cirugía ocular reciente.
5. Cirugía reciente de torax o abdomen
6. Aneurisma cerebral, torácico o abdominal
7. Vértigo reciente

El día que vaya a realizarse la espirometría no es necesario estar en ayunas, es importante no tomar los inhaladores como mínimo 12 horas antes de la exploración, no hay que fumar y se debe de notificar al profesional de la salud que le realiza la prueba si toma alguna otra medicación.

Según las normativas de la región o país donde se realiza la prueba le pueden pedir que firme un documento de “consentimiento informado” .

La espirometría consiste en coger el máximo de aire posible, y expulsarlo rápidamente hasta vaciar por completo los pulmones, a través de la boca, por medio de una boquilla desechable, que hace que el aire entre en el espirómetro, y que registra en forma de datos y gráficos la capacidad pulmonar.

Esta prueba permite determinar diferentes parámetros fundamentales para evaluar el diagnóstico y control del asma.

Los valores de referencia deben adecuarse a la edad, el peso, la raza y el sexo del paciente. Cuando los bronquios se encuentran inflamados, hay una mayor dificultad para expulsar el aire, lo que produce unas cifras, inferiores a la normalidad.

Tras varias repeticiones para comprobar una medición correcta, se lleva a cabo la prueba de broncodilatación que consiste en repetir la espirometría después de la administración de un medicamento que dilata los bronquios (broncodilatadores). Si la obstrucción es reversible, es decir, si tras la administración de broncodilatadores los bronquios vuelven a abrirse de forma significativa ( aumento de más del 12% o 200 cc), se considera una prueba positiva y compatible con el asma, ya que cumple con una de las características más significativas, la reversibilidad.

Variantes especiales

Dado el carácter variable de la enfermedad, la espirometría puede ser normal en el asma, por lo que en ocasiones son necesarias pruebas de provocación bronquial. Mediante la inhalación de forma controlada de agentes que producen obstrucción bronquial (metacolina o manitol, entre otros), se pone de manifiesto una respuesta excesiva de broncoconstricción ( hiperrespuesta bronquial). Para estudiar el asma, también puede ayudar el ejercicio físico.

Las pruebas de provocación bronquial habitualmente precisan de firmar previamente "consentimiento informado"

Ultima revisión enero 2015 según  GINA 2014